Los Huracanes


Los Huracanes son el más severo de los fenómenos meteorológicos conocidos como ciclones tropicales. Estos son sistemas de baja presión con actividad lluviosa y eléctrica cuyos vientos rotan antihorariamente (= en contra de las manecillas del reloj) en el hemisferio Norte. Un ciclón tropical con vientos menores o iguales a 62 km/h es llamado depresión tropical. Cuando los vientos alcanzan velocidades de 63 a 117 km/h se llama tormenta tropical y, al exceder los 118 km/h, la tormenta tropical se convierte en huracán.

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Contenido

Que son estos fenómenos
Donde se forman
Estructura de los huracanes
El ojo del huracán
Como se clasifican los huracanes
Como se observan
Huracanes más devastadores
Daños que ocasiona un huracán
Nombres de huracanes y como se desarrollo la idea
Temporada de huracanes
Medidas de prevención y seguridad
Videos
Webgrafía



Que son estos fenómeno

Antes de definir qué es un huracán, es importante aclarar qué es un ciclón. éste es un área de baja presión atmosférica, en donde los vientos realizan un movimiento circular en rededor, el cual es contrario al de las agujas del reloj en el hemisferio norte (en el hemisferio sur el movimiento es al revés). Por lo tanto, los huracanes son ciclones tropicales con vientos mayores a 117 kilómetros por hora. Se trata de los más fuertes de la Tierra y pueden durar hasta dos semanas bajo las condiciones atmosféricas apropiadas.
En definitiva, el huracán es una perturbación ciclónica de área variable con un centro de muy baja presión atmosférica, "el ojo", alrededor del cual soplan vientos de una gran velocidad. Su organización, la cual es resultado de fenómenos atmosféricos variables, derivan en la contención de una cantidad acumulada de nubosidad y lluvias torrenciales.
El termino huracán es procedente del Caribe, donde los antiguos indios del grupo lingüístico de los Arawak lo llamaban "Hunraken", forma para nombrar a los ciclones tropicales bien organizados en el Océano Atlántico y en el Pacífico Oriental.
La temporada de huracanes en la cuenca del Atlántico comienza el 1 de junio y termina el 30 de noviembre. Esta cuenca comprende el Mar Caribe, el Golfo de México y el Océano Atlántico. El huracán produce dos tipos de efectos desde el punto de vista técnico: el efecto directo, que es cuando una región específica es afectada por vientos, lluvia y marejada generados por el huracán; y el efecto indirecto, que incluye únicamente uno o dos de los anteriores efectos.
Es importante destacar que los ciclones tropicales no se limitan al Caribe, sino que también se originan en otros lugares, por ejemplo: en China (el "Tai-Fung", que significa viento fuerte), en Filipinas (el "Baquis"), Australia (el "Willy-Willy") y en la Bahía de Bengala (el "Tifón").



Donde se forman

Como las temperaturas del mar tienen que estar a más de 27 °C, los huracanes se van a formar en diferentes lugares y en diferentes meses del año, por lo general en la época más calurosa. Los huracanes ocurren en todas las áreas oceánicas tropicales, excepto el Atlántico Sur y el Pacífico Sur, a pesar que se tiene el registro del llamado huracán sin nombre que se generó en las costas de Brasil en Marzo de 2004.
Es importante mencionar que un huracán necesita mucho océano para cobrar fuerza y para nutrirse, y se mueve con la rotación de la tierra hacia el Oeste. Eso implica que se va a formar en donde puedan moverse sin ser interrumpidos y se irán debilitado sobre tierra firme.
Los huracanes se forman en los trópicos cerca del Ecuador. No se pueden forman justo en el Ecuador porque allí no existe la Fuerza de Coriolis (Fig. No. 2). La Fuerza de Coriolis hace que un huracán gire, de la misma manera que el agua empieza a girar cuando va cayendo por un desagüe en sentido anti-horario, en el hemisferio Norte
Zonas geográficas donde se forman los huracanes
  • Cuenca del Atlántico
  • Noroeste de la Cuenca del Pacífico (de México a la línea de cambio de fecha)
  • Noroeste de la Cuenca del Pacífico ( de la línea de cambio de fecha)
  • Norte del océano Índico (incluyendo la bahía de Bengala y el mar de Arabia)
  • Suroeste del océano Índico (de África a 100° Este)
  • Suroeste de la cuenca indo/australiana (100 °E-142°E)
  • Cuenca australiana/suroeste del Pacífico (142°E-120°O)
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Estructura de los huracanes

Esta máquina de vapor tiene un centro que es más cálido que el aire que lo rodea. Recibe su energía de la condensación del vapor de agua.

El vapor (originado por la evaporación del mar) comienza a expandirse y a ascender rápidamente. Al llegar a las zonas altas de la atmósfera, donde la temperatura ya no es tan alta, este vapor vuelve a condensarse liberándose gran cantidad de energía y originándose enormes nubes (que pueden alcanzar los 15.000 m de altura) y abundante lluvia. Estos fenómenos son claramente distinguibles en las imágenes satelitales mostradas en el pronóstico del tiempo en TV.

En la zona inferior de los huracanes (hasta los 3.000 m) el aire es succionado hacia el centro de éste. En los niveles medios hay circulación ciclónica de aire ascendiente (gira alrededor del centro). Y en la parte superior del huracán, sobre los 6.000 m., el aire se mueve hacia afuera.
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El ojo del huracán

En el centro de una feroz tormenta tropical hay una pequeña área donde el estado del tiempo es tranquilo, el cielo está claro, y los vientos son brisas ligeras. Esta área se llama ojo de la tormenta.
Cuando un huracán se intensifica y aumenta la velocidad del viento, comienza a formarse un ojo en el centro de la tormenta. Esto ocurre normalmente una vez que los vientos alcanzan cerca de 80 mph. Casi siempre el ojo es circular cuando es visto de arriba, y mide cerca de 20 a 40 millas de diámetro. Se ve con forma cilindrica en un corte transversal de la tormenta, y se extiende por el centro de la tormenta como una chimenea. El aire sobre la tormenta se hunde por el centro del ojo.
Alrededor del ojo se encuentra la pared del ojo, que es la parte más violenta de un huracán. La pared del ojo es un anillo de densas nubes cumulonímbos -nubes de tempestades. Allí, se encuentran los vientos más fuertes del huracán y el aire caliente y húmedo es succionado por la tormenta, elevándose por la pared del ojo donde se enfría y forma más nubes cumulonímbos.
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Como se clasifican los huracanes

La Escala de Huracanes Saffir-Simpson se usa para describir la fuerza de huracanes en el Pacífico Este y Atlántico. Otras escalas se usan en otras áreas del mundo.
La escala clasifica los huracanes basados en la velocidad del viento, presión, y la altura de la marejada de la tormenta. Los huracanes más pequeños tienen velocidades del viento de 74 mph (119 kilómetros por hora) mientras que los huracanes más grandes tienen velocidades del viento mayores a 155 mph (250 kilómetros por hora). A las tormentas que son más pequeñas que los huracanes se les dan diversos nombres. Las tormentas con vientos menores a 74 mph se se concen como tormentas tropicales, y las tormentas con vientos menores a 38 mph se conocen como depresiones tropicales. Si crecen, estas tormentas más pequeñas pueden convertirse en huracanes.

Categoría 1: Mínimo
Presión Central: Mayor a 980 milibares (mb)
Viento: 74-95 millas por hora (mph)
Marejada de Tormenta: 4-5 pies(ft)
Daño: Fundamentalmente daño a árboles, arbustos, y casas rodantes sin anclaje.

Categoría 2: Moderado
Presión Central: 965-979 milibares (mb)
Viento: 96-110 millas por hora (mph)
Marejada de Tormenta: 6-8 pies (ft)
Daño: Algunos árboles caídos, daño importante a casas rodantes expuestas, cierto daño en los techos de algunas edificaciones.

Categoría 3: Extensivo
Presión Central: 945-964 milibares (mb)
Viento: 111-130 millas por hora (mph)
Marejada de Tormenta: 6-8 pies (ft)
Daño: Follaje de los árboles arrancado, grandes árboles caídos, casas móviles destruídas, cierto daño de estructura a edificaciones pequeñas.

Categoría 4: Extremo
Presión Central: 920-944 milibares (mb)
Viento: 131-155 millas por hora (mph)
Marejada de Tormenta: 13-18 pies (ft)
Daño: Todas las señalizaciones arrancadas, daño extensivo a techos, ventanas y puertas; total destrucción de casas rodantes, inundaciones de hasta 6 millas tierra adentro, extenso daño a pisos inferiores de estructuras cerca de la costa.

Categoría 5: Catastrófico
Presión Central: Menor a 920 milibares (mb)
Viento: Mayor a 155 millas por hora (mph)
Marejada de Tormenta: Mayor a 18 pies (ft)
Daño: Daño severo a ventanas y puertas, daño extensivo a techos de viviendas y edificios industriales, edificaciones pequeñas volteadas y arrastradas, daño significativo a pisos inferiores en todas las estructuras a menos de 15 pies sobre el nivel del mar a 500 yardas de la costa.



Como se observan

Realmente en los últimos años, el avance y la tecnología de los satélites a jugado un papel muy importante al respecto y es actualmente la principal fuente de información en conjunto con los Aviones Caza Huracanes en la observación de los Ciclones Tropicales.
No obstante como veremos a continuación no es la única forma de observar y mantener vigilancia sobre los Ciclones, existen otros medios que aportan datos claves para realizar una vigilancia y observación completa sobre los sistemas.
Los Satélites Meteorológicos: Su principal función es la de observar el comportamiento físico (tamaño, nubosidad, densidad, etc...) "propiedades visibles o visibles por filtro" del sistema.
Radares: Permiten de igual forma conocer las principales características físicas y propiedades visibles del Ciclón Tropical.
Aviones Caza Huracanes: Desde unas décadas atrás se utiliza este método muy efectivo para "visitar" los Ciclones Tropicales y determinar así datos exactos y muy precisos sobre su anatomía, conducta y características que solo de esta forma se podrían obtener (velocidad de vientos, presión atmosférica, etc...)
Boyas: Las boyas juegan un papel importante en las Ciencias de la Tierra, en el caso de la Observación de los Ciclones Tropicales, no es la excepción, permiten conocer la ubicación de los sistemas, tamaño, mareas que ocasiona entre otros.
Barcos: En ocasiones los barcos pueden ofrecer información sobre la posición y desplazamiento aparente de los sistemas tropicales, están considerados como una fuente de información.
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Huracanes más devastadores

En los últimos años, una gran cantidad de huracanes ocasionaron enormes destrozos en diferentes zonas del mundo. En estos días en el que el paso del huracán Katrina dejó, por el momento, más de 80 muertos y pérdidas por u$s26 mil millones, los ciclones Andrew, Georges, Iván, Jeanne, Kart, Match, Camilla, Allen, Gilbert, Irene, Charley y Francés vuelven a la memoria.
Uno de los más recordados es el Huracán Andrew, que azotó el sur de Florida en 1992. Con unos vientos de más de 260 kilómetros por hora, el ciclón causó 29 muertes.
Más cerca en el tiempo, en septiembre de 1998, cuatro huracanes azotaron el Atlántico al mismo tiempo: Georges, Iván, Jeann y Karl.
Un mes después, el huracán Mitch se desarrolló al sur de Jamaica y llegó a alcanzar la categoría más alta de fuerza. Este fue el ciclón que se sostuvo en Categoría 5 por más tiempo en la historia.

Mitch arrasó con Honduras, El Salvador y Guatemala. Los 10 mil muertos dejados a su paso lo convirtieron en el segundo huracán más mortífero de la historia. La tormenta más avasalladora fue la de Martinica, que provocó 20 mil muertos en 1780 y conocido como el Gran Huracán" .
Otros catastróficos fueron el Galveston en 1990, el huracán Fifi en 1974, el Camille (1969), y El ciclón de San Zenón (1930)
En 1999 el huracán Irene golpeó la costa este de la Florida desde Miami Dade hasta el condado de St. Johns, dejando alrededor de 2 millones de personas sin luz.
El 2004 fue sin dudas un año en el que los desastres naturales tuvieron en vilo a muchas poblaciones de todo el mundo. El tsunami asiático y los huracanes Charley, Francés, Iván y Jeanne son algunos ejemplos del terror.

El huracán Charley desató toda su furia en 2004 contra el suroeste de la Florida con vientos sostenidos de 235 kilómetros por hora. Más de 25 personas murieron y 874 mil hogares y negocios quedaron sin electricidad.
Tras el paso de Charley, le tocó el turno al huracán Francés. Este fue mucho más grande que su antecesor y se extendió sobre gran parte de la Florida por casi tres días.
El 16 de septiembre, Iván azotó en Alabama con vientos destructivos de hasta 210 kilómetros por hora. Al menos 12 personas murieron tras su paso.
Finalmente, el huracán Jeanne, una fuerte tormenta de categoría 3 con vientos de 190 kilómetros por hora, fue el cuarto ciclón en azotar a la Florida dentro de un período de seis semanas



Daño que ocasiona un huracán

La lluvia, vientos, tornados, y marejada de tormenta relacionadas con huracanes provocan cambios en medioambientes naturales, construcciones hechas por el hombre, e incluso la pérdida de vidas.
Cuando un huracán está sobre el océano y lejos de tierra, los vientos y grandes olas creadas por la tormenta son un peligro para los barcos en el mar. Pero con los sistemas modernos de pronóstico y alarma, los barcos pueden evitar un huracán. Antes de que los pronósticos y advertencias llegaran a ser comunes, los huracanes eran la causa de muchos naufragios, incluyendo varios en el Triángulo de las Bermudas, un área conocida por la desaparición de embarcaciones. diferencia de los barcos, las plataformas de petróleo y de gas construidas sobre el agua no pueden moverse y escapar de daños ocasionados por los feroces vientos y olas.
Cuando un huracán se acerca a tierra, puede generar enormes daños a las construcciones. La cantidad de daños dependen de la intensidad de la tormenta y contra qué choca. Una combinación de vientos, marejada de tormenta, y lluvia, puede infringir grandes daños a edificaciones, líneas eléctricas, caminos, y automóviles. En el 2005, durante el huracán Katrina, se rompieron los diques provocando la inundación de gran parte de la ciudad de Nueva Orleans. El daño a la costa del golfo de los EE.UU. causada por el huracán Katrina ha sido el más costoso en la historia de los EE.UU.
Los huracanes también generan muchos cambios sobre medioambientes naturales a lo largo de la costa. La arena es erosionada de algunas zonas costeras y es depositada en otras. Las olas y la marejada de tormenta puede arrastrar grandes rocas e incluso peñascos. Muchas áreas bajas son inundadas por la marejada de tormenta. Fuertes vientos e inundaciones pueden deteriorar o destruir bosques enteros.
Después de que un huracán llega a una zona costera, puede desplazarse tierra adentro. En este punto, la tormenta generalmente se ha debilitado, pero todavía puede causar graves daños. Las lluvias torrenciales de la tormenta pueden causar inundación y aludes de lodo.
Se estima que cada año fallecen 10 000 personas en el mundo a causa de huracanes y tormentas tropicales. Las inundaciones son responsables de la mayoría de las muertes. Debido a que éstas pueden ser muy peligrosas, es importante estar pendiente de advertencias de huracanes y evacuar, siempre que se recomiende hacerlo, del área donde se encuentra.

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Nombres de huracanes y como se desarrollo la idea

Los meteorólogos empezaron a nombrar los huracanes y tormentas tropicales para permitir facilidad de comunicación entre ellos y el público en general en áreas relacionadas con las previsiones, avisos y peligros. Al darle nombre a los huracanes, hay una reducción en la confusión sobre qué tormenta es la que se está describiendo.
Los nombres permiten una mejor identificación entre los servicios meteorológicos y los usuarios que reciben la información (informes de alerta, información en general), ya que particularizan el fenómeno y de esa manera se conoce a cuál fenómeno se refieren los boletines de alerta.
¿Cómo se desarrolló la idea de nombrar los huracanes?
Por siglos, muchos huracanes en las Antillas eran nombrados por el santo del día en que afectaba el huracán. Por ejemplo, el "Huracán de Santa Ana", que azotó Puerto Rico con excepcional violencia el 26 de Julio de 1825, y "San Felipe" (el primero) y "San Felipe" (el segundo) que afectaron Puerto Rico ambos en Septiembre 13, el primero en 1876 y el segundo en 1928. Igualmente, el "Huracán de San Zenón", que destruyó la ciudad de Santo Domingo (República Dominicana), el día 3 de Septiembre de 1930.
El primer meteorólogo que utilizó un nombre propio (de mujer) para referirse a un huracán fue el australiano Clement Wragge a finales del siglo 19 y principios del 20.
Un ejemplo temprano del uso de nombre de mujer para una tormenta fue el de la novela "Tormenta" de George R . Stewart, que luego Walt Disney llevó al cine. Durante la segunda guerra mundial (1939-1945), esta práctica se hizo común, especialmente por los meteorólogos de la Fuerza Aérea y de la Armada de los Estados Unidos de América, quienes tenían que seguir los movimientos por el gran espacio del Océano Pacífico.
En 1953, los Estados Unidos abandonaron, por confuso, el plan de nombrar las tormentas usando un alfabeto fonético (Able, Baker, Charlie) cuando se introdujo un nuevo alfabeto fonético internacional. En ese año (1953), la Oficina el Tiempo de Estados Unidos de América los llamó únicamente con nombres de mujeres.
La práctica de usar únicamente nombres de mujeres terminó en 1978 cuando se incluyó nombres de mujeres y de hombres en las listas de tormentas para el Pacífico Norte Oriental. En 1979 la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y el Servicio Meteorológico de Estados Unidos (National Weather Service) incorporaron nombres alternos de hombres y mujeres.
La experiencia ha demostrado que el uso de nombres de hombres y mujeres en la comunicación escrita y hablada es más corto, más rápido y causa menos errores que cualquier otra identificación de huracanes usada hasta la fecha.
Cada año, se prepara una lista potencial de nombres para la venidera temporada de huracanes. La lista contiene un nombre por cada letra del alfabeto (las letras Q, U, X, Y, Z no se incluyen debido a que pocos nombres empiezan con esas letras). Estas listas son recicladas cada seis años y se reemplazan los nombres cuando el nombre de un huracán ha sido retirado.
Los nombres de huracanes muy destructivos se retiran, quedando en los registros históricos, y son sustituidos por otros que inician con la misma letra.
Los nombres para los años 2008 - 2012 en la Cuenca del Atlántico (Golfo de México+Mar Caribe+Océano Atlántico) son:

2008
Arthur
Bertha
Cristobal
Dolly
Edouard
Fay
Gustav
Hanna
Ike
Josephine
Kyle
Laura
Marco
Nana
Omar
Paloma
Rene
Sally
Teddy
Vicky
Wilfred
2009
Ana
Bill
Claudette
Danny
Erika
Fred
Grace
Henri
Ida
Joaquin
Kate
Larry
Mindy
Nicholas
Odette
Peter
Rose
Sam
Teresa
Victor
Wanda
2010
Alex
Bonnie
Colin
Danielle
Earl
Fiona
Gaston
Hermine
Igor
Julia
Karl
Lisa
Matthew
Nicole
Otto
Paula
Richard
Shary
Tomas
Virginie
Walter
2011
Arlene
Bret
Cindy
Don
Emily
Franklin
Gert
Harvey
Irene
Jose
Katia
Lee
Maria
Nate
Ophelia
Philippe
Rina
Sean
Tammy
Vince
Whitney
2012
Alberto
Beryl
Chris
Debby
Ernesto
Florence
Gordon
Helene
Isaac
Joyce
Kirk
Leslie
Michael
Nadine
Oscar
Patty
Rafael
Sandy
Tony
Valerie
William



Temporada de huracanes

Existe un patrón general más o menos constante, pero que puede variar según las condiciones meteorológicas.
En el Atlántico, Caribe y Golfo de México comienza el 1° de Junio de cada año, debido al calentamiento del agua durante el verano, y se extiende hasta el 30 de Noviembre, aunque puede haber huracanes todo el año (excepto Marzo). En el Golfo de México y El Caribe Occidental, por ser aguas más tranquilas, el calentamiento precede al resto, originándose allí los primeros sistemas ciclónicos de la temporada.
A medida que avanza el verano el sol se va desplazando a latitudes más boreales (hacia el norte) de modo que los huracanes se producen al norte del Caribe y se desplazan, merced al movimiento rotacional de la Tierra, hacia el Oeste, arribando frecuentemente a la costa Este de Estados Unidos después de haber pasado por los países caribeños, especialmente Puerto Rico, Cuba, Las Bahamas, etc. Primero llegan a la costa de Florida y, a medida que avanza el verano (Agosto-Septiembre) y según la potencia del huracán, pueden llegar a los estados centrales de EE.UU. e incluso a los más norteños de la costa atlántica y avanzar continente adentro. Al final de la temporada, cuando el agua se comienza a enfriar otra vez, los huracanes se forman nuevamente en el Caribe y el Golfo.
En el Océano Pacífico, debido a la corriente fría de Humboldt, la temperatura del agua rara vez excede los 27ºC, de manera que los huracanes no son frecuentes.
La "Corriente del Niño", que aumenta la temperatura oceánica puede constituir una excepción. El desplazamiento hacia el Oeste (por la rotación de la Tierra, como ya mencionamos) de los huracanes disminuye aún más las probabilidades de que alguno llegue a las costas de Chile, Perú o Ecuador. Mucho más probable, es que se originen más al Norte y se desplacen hacia Asia afectando a Japón, Hong Kong, Filipinas, etc.



Medidas de prevención y seguridad

Antes:

  • Acuda a la unidad de protección civil o a las autoridades locales para saber si la zona en que vive está sujeta a este tipo de riesgos.
  • Preste atención a los informes oficiales de radio, televisión y prensa escrita.
  • Seleccione cuidadosamente las zonas de mayor seguridad.
  • Asegure las puertas y ventanas con soportes adicionales de hierro, que resistan el golpe de fuertes vientos.
  • Asegure los vidrios de las ventanas con cinta o papel adhesivo especial para evitar que alguien resulte herido.
  • Analice las probalidades de tener que evacuar su hogar.
  • Corte las ramas de los árboles que podrían desprenderse y causar daño.
  • Prepare alimentos enlatados (atún, frijoles, sardinas, leche) y otros que no necesiten refrigeración.
  • Almacene agua purificada o hervida en envases con tapa.
  • Tenga a mano una radio y linterna de pilas con repuestos necesarios.
  • Mantenga un botiquín de primeros auxilios.
  • Si las autoridades recomiendan evacuar el área y/o la casa donde vive. NO LO PIENSE, HAGALO!, esta recomendación se basa en el conocimiento de peligrosidad del huracán.
  • Mantenga la calma y tranquilice a sus familiares. Una persona alterada puede cometer muchos errores.

Durante:

  • Mantenga desconectados el gas, la luz y el agua hasta asegurarse de que no haya fugas ni peligro de un corto circuito.
  • Trasládese a los sitios de seguridad elegidos como, edificaciones sólidamente construidas, sótanos o túneles.
  • Evite estar cerca de puertas y ventanas, donde haya vidrios o espacios descubiertos.
  • Tenga a mano la reserva de agua potable.
  • Tenga a mano el botiquín de primeros auxilios.
  • Desconecte los interruptores de electricidad y gas.
  • Tenga al alcance una radio encendida para recibir información e instrucciones de fuentes oficiales y una linterna.
  • Tenga a mano ropa abrigadora e impermeable.
  • Vigile constantemente el nivel del agua cercano a su casa.
  • No encienda velas ni veladoras; use lámparas de baterías.
  • Si el viento abre una puerta o ventana, no avance hacia ella en forma frontal.
  • No salga hasta que las autoridades indiquen que terminó el peligro.

Después:

  • Conserve la calma.
  • Siga las instrucciones transmitidas por las autoridades a través de los medios de comunicación.
  • Si hay heridos repórtelos inmediatamente a los servicios de emergencia.
  • Cuide que los alimentos que va a consumir estén limpios, No coma nada crudo ni de dudosa procedencia.
  • Consuma el agua potable que almacenó o hierva la que va a tomar.
  • Revise cuidadosamente Su casa, asegúrese de que no haya peligro.
  • Si su casa no sufrió daños permanezca allí.
  • Asegúrese de que los aparatos eléctricos estén secos antes de conectarlos.
  • Use el teléfono solo para reportar emergencias.
  • Si su vivienda está en la zona afectada, no debe regresar a ella hasta que las autoridades lo indiquen.
  • Elimine el agua estancada para evitar plagas de mosquitos.



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